miércoles, 1 de octubre de 2014

Semblanza del profesor Ezra Heymann
Luz Marina Barreto[1]


Nacido en 1928 en Cernauti, ciudad a orillas del Prut que queda ahora en la frontera entre Rumania y Ucrania, proveniente de una familia judía-alemana, Ezra Heymann emigró, en 1953, a América del Sur, huyendo del estalinismo y del antisemitismo. Estudiante de filosofía en Bucarest después de la Segunda Guerra Mundial, inicia en su nuevo país, Uruguay, su carrera como profesor de filosofía en el Instituto Artigas como especialista en filosofía moderna y contemporánea.
Poco tiempo después, comienza su carrera académica en la Universidad de Montevideo. En 1974, luego de un enfrentamiento verbal con las nuevas autoridades universitarias impuestas por la Junta Militar golpista, en el que reivindica los derechos de los estudiantes y profesores a un régimen académico democrático y en el que impere la libertad de expresión y de cátedra, debe huir de nuevo, esta vez a Venezuela. Tras un breve período como profesor en la Universidad Simón Bolívar, la Escuela de Filosofía de la UCV le ofrece en 1977 una posición como profesor, cargo en el que permanece hasta el año 2006, en el que solicita su jubilación.
Desde el inicio de su carrera, el profesor Heymann ha sido un baluarte del Área de Filosofía de la UCV (Pregrado y Postgrado) en los estudios de la filosofía alemana clásica y contemporánea. No sólo es especialista en Kant y Hegel, sino que se ha mantenido siempre actualizado en los desarrollos y en las grandes figuras de la filosofía alemana contemporánea (Habermas, Gadamer –su Doktorvater-, Ernst Tugendhat, Martin Heidegger, Edmund Husserl y Nikolai Hartmann), de forma que a su cargo han estado las cátedras dedicadas a esta filosofía en nuestra universidad, así como la formación continua de las nuevas generaciones de profesores que las han venido ocupando. Gracias a su estímulo, muchos de nosotros hemos decidido realizar nuestros postgrados en Alemania y hemos dedicado nuestras carreras académicas a la continuidad de los estudios de la filosofía alemana en Venezuela.
El mérito a la actividad docente se establece en nuestra disciplina, sobre todo, por la capacidad que tiene un profesor para enseñar a sus estudiantes a desarrollar su juicio reflexivo y otras competencias cognitivas asociadas al análisis de los distintos elementos que componen la argumentación racional. Es en este sentido que el profesor Heymann ha prestado también un servicio invalorable a la filosofía venezolana pues no se ha limitado a transmitir conocimientos complejos o de alto nivel a sus discípulos; con su actividad docente en cursos y seminarios y con su presencia continua, entrañable, en un escritorio colocado en un pequeño jardín interior de la Escuela de Filosofía, el profesor Heymann ha visto pasar generaciones de estudiantes, investigadores y profesores del Área de Filosofía, en busca de un diálogo que ilumine un problema difícil, una idea cuyas implicaciones no se alcanzan a ver con claridad, o tal vez un libro que no se entiende muy bien.
El profesor Heymann ha sido para todos nosotros un Maestro en el sentido completo del término. Siempre ha estado disponible para todos sus estudiantes como interlocutor atento, respetuoso, y formador incansable de nuestra reflexión y buen juicio. Todos sus discípulos de la Escuela de Filosofía, recordamos con especial deleite y gratitud la disponibilidad del profesor Heymann para atendernos, incluso los fines de semana, a fin de reflexionar sobre algún problema filosófico especialmente difícil. Dado su dominio de varios idiomas, en particular, desde luego, el alemán, el profesor Heymann tradujo muchas veces para nosotros, viva voz, un texto cuya traducción no existía todavía y que resultaba esencial para la tesis de licenciatura, el trabajo de grado o la tesis doctoral.
La generosa disponibilidad del profesor Heymann como maestro de generaciones de estudiantes, que han pasado por la Escuela de Filosofía, ha dado forma y convicción a las incipientes vocaciones filosóficas de sus discípulos. De esta manera, la presencia del profesor Heymann ha sido fundamental para definir la vocación de aquellos que han dedicado sus vidas a esta disciplina y que han permanecido ligados a ella; él se ha encargado de vincular el sentido de la rigurosidad y del orden en las deliberaciones filosóficas que los ha marcado de manera certera a lo largo de sus propias carreras académicas.
Como ya hemos señalado, el profesor Heymann atiende desde su cubículo-jardín un interminable desfile de estudiantes, tesistas y discípulos. Los profesores que fueron sus alumnos continúan abordándolo allí con diferentes inquietudes y preguntas. Esta generosa disponibilidad es lo que significa para muchos de nosotros la excelencia ética en la docencia. Además, de él hemos aprendido a no dejar nunca esperando a nuestros estudiantes, a cumplir cabalmente con nuestras obligaciones como profesores, a no juzgar con demasiada severidad los errores de los alumnos y las alumnas, a confiar en que un estudiante problemático, e incluso mentalmente perturbado, pudiera reorientar su vida bajo la guía atenta y comprensiva de un profesor.
En gran medida, gracias a su espíritu como educador y a su inquebrantable talante moral, y a la dignidad que él imprime a su trabajo, muchos de nosotros hemos elegido perseguir una carrera académica como filósofos.
Como investigador, el profesor Heymann goza de un bien ganado lugar como uno de los filósofos venezolanos más prestigiosos dentro y fuera del país. Ha sido profesor invitado en numerosas universidades de Venezuela y del exterior, ha sido invitado incontables veces como conferencista en varios congresos, coloquios, seminarios y eventos realizados en Venezuela y fuera de nuestras fronteras, y sirve como asesor y jurado de tesistas venezolanos y extranjeros. Sus numerosas publicaciones son muy apreciadas por sus estudiantes y colegas por su rigurosidad científica y su claridad y verdadera disposición para iluminar los problemas tratados. Su vasta cultura filosófica e impecable formación académica (obtuvo su doctorado en la Universidad de Heidelberg bajo la guía de Hans Georg Gadamer, una de las grandes figuras de la filosofía del s. XX) le permiten moverse con comodidad y de manera muy provechosa para sus oyentes en las áreas de la ética, la filosofía moderna, la lógica y filosofía de la ciencia, la filosofía antigua y la ontología del siglo XX. Dada su competencia comprobada en numerosos temas de la filosofía, el profesor Heymann es una presencia obligada en casi todos los concursos y defensas de tesis de nuestra área.






[1] Publicado en la revista EPISTEME v.28 n.2, dic. 2008, de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela, Caracas.