jueves, 1 de enero de 2009


Sobre La Tortura














Por:
Herrera, Jhoana
Silva, Andrés
Sol, Alan
(Estudiantes del Departamento de Humanidades de la Universidad Metropolitana, Caracas)


Introducción

La tortura es un tema actual que ha sido arrastrado a lo largo de la historia, la RAE (Real Academia Española) la define como el dolor o aflicción grande, o cosa que lo produce. Esta puede realizarse tanto en el ámbito físico como psicológico.
Existen infinidad de procedimientos para llevar a cabo una tortura, desde los más simples en los que se utilizan instrumentos de uso cotidiano hasta los más crueles y sangrientos. Los instrumentos varían de acuerdo al procedimiento, por ello, también existe una gran cantidad de estos.
A través de este trabajo conoceremos algunos de estos procedimientos e instrumentos, su evolución a lo largo del tiempo y en algunas ocasiones su cruda descripción. Al igual observaremos como se trata este tema en la actualidad, como es abarcado y que organizaciones han sido creadas para combatirlo.


Concepto de Tortura

La palabra tortura proviene del latín “torquere” que significa “torcer”.
La tortura es el acto a través del cual se causa dolor físico o mental a una persona, es aplicado intencionalmente con el propósito de obtener información o una confesión, castigándolo por un acto que él o una tercera persona ha o se sospecha que ha cometido.
Este daño se puede causar de varias formas:
El daño físico se puede causar mediante golpes, rotura de huesos, desgarros musculares, castración, aplastamiento, pinchazos, cortes, descargas eléctricas, desfiguración, quemaduras, aplicación de temperaturas extremas, ingestión de productos químicos o elementos cortantes, ahogamiento, violaciónprivación del sueño o posturas corporales incómodas.
El daño psicológico se puede realizar mediante la 
privación sensorial, el aislamiento, la humillación verbal o física (ejemplo: desnudez durante los interrogatorios), la manipulación de la información sobre el detenido o sus allegados, la mentira, la desorientación física y mental, o la simulación de torturas físicas o ejecuciones que contribuyan a la desmoralización. En general, lo que se busca con la tortura psicológica es la ruptura de la autoestima y la resistencia moral del detenido, con el fin de que el interrogador acceda mas fácilmente a sus deseos, sean estos cuales sean.


Marco histórico

Se dice que la Edad Media fue la edad de oro de los torturadores y de la imaginación puesta al servicio de los mismos, desbordándose y agudizándose al máximo, inventando los mejores y más prácticos medios de tortura. Si bien existe un atisbo de realidad en esta idea sobre la tortura, podemos desmitificar a los inquisidores como los mayores torturadores de todos los tiempos, puesto que otros, en etapas posteriores, han sido mucho más eficaces y han aplicado la tecnología punta de su época para crear instrumentos de terror y de aniquilación masiva. No nos llevemos a engaño, ya que la tortura, desde que el mundo es mundo, existe y desafortunadamente sigue existiendo, solo que hay que quitarse la venda, abrir los ojos y mirar a nuestro alrededor.
La Tortura tiene sus raíces con los hebreos en el siglo XIII a.C algunas veces, después de dar muerte al criminal, suspendían su cuerpo de un poste o de una cruz. En otras ocasiones, sin duda, más graves, le suspendían vivo lo que según los rabinos, era el suplicio de los calumniadores y de los idólatras. La lapidacion estaba también en uso entre ellos y era el suplicio de los blasfemos. La ley de moises señalaba la pena del fuego contra aquél que se hubiese casado con la madre y con la hija y condenaba a las mujeres al mismo género de muerte. Los palos o la verberación era un castigo cruel bajo cuyos golpes morían a veces los criminales. Últimamente, los judíos hacían cortar la cabeza, aserrar en dos partes del cuerpo del reo y precipitar a éste desde lo alto de una torre o de una roca, arrastrarle sobre espinas, arrancarles los ojos, los cabellos, etc.
Posteriormente los persas castigaban a los reos de alta jerarquía sufrían el suplicio de la 
ceniza: una torre alta y vacía era llenada con ceniza hasta cierta altura y el delincuente era arrojado de cabeza en su interior. Una máquina a modo de rueda revolvía sin cesar la ceniza alrededor del reo hasta que se sofocara.
En algunos pueblos de Persia se amarraba al reo por brazos y piernas a las ramas más altas de dos árboles contiguos. Las ramas, al soltarse con violencia, destrozaban el cuerpo del condenado.
Otro suplicio utilizado es el de las 
artesas: se introducía al condenado de espaldas en una artesa, atado fuertemente a sus cuatro ángulos. Luego se le cubría con otra artesa sacando su cabeza, manos y pies por agujeros hechos para ese propósito. En esta postura se le alimentaba obligándole a comer aunque no quisiera. Para beber se le daba miel disuelta con leche, con la que también se le frotaba la cara. Expuesto de esta forma al sol, el reo atraía innumerables moscas y otros insectos. En el interior de la artesa, los gusanos producidos por sus propios excrementos le comían las entrañas. El infeliz preso podía vivir unos quince días sufriendo dolores increíbles.
Posteriormente en el siglo V a.C. con los griegos, los cuales castigaban a los esclavos cuando se sospechaba que éstos cometían algún delito o robo en contra de la propiedad, éste acto solo se hacía en contra de los esclavos ya que en la cultura antigua éstos no tenían ni honor ni dignidad, por lo cuál no podían ser deshonrados.
En la historia romana, también se utilizó la tortura como método de castigo para los esclavos, pero posteriormente el imperio decidió utilizarlo también para la gente libre que cometiera crímenes graves.
Luego de la caída de la República Romana, se dividió a la población en 2 tipos:
“Hosteriores” y “Humiliores”. Los Honestiores era la población privilegiada y rica los cuales tenían derechos de los cuales no gozaba el resto de la población. Y los Honestiores eran la clase campesina, obrera y esclava los cuales podían ser sometidos a cualquier tipo de interrogación y castigo físico (tortura). Aunque a pesar de su distinción los “Hosteriores” también podían ser torturados de ser acusados de traidores.


Tipos de tortura
A lo largo de la historia se han desarrollado diversos tipos de tortura desde la más cruel y sangrienta hasta la más cotidiana.
A continuación, expondremos algunos de los más populares tipos, además de algunos muy antiguos y otros que se siguen utilizando hasta nuestros días:
Ø Método de la Rata: Se ponía una rata encima de la barriga de la víctima, encerrada por una jaula abierta en la base o por un tobo, y se le aplicaba fuego a la rata, ya que necesitaba escapar, excavaba un túnel en el abdomen de la víctima.

Ø Método del Agua: A la víctima se le obligaba a ingerir la mayor cantidad de agua posible, ayudándose el torturador, de un embudo que se le coloca en la boca. En estas sesiones se les hacía tragar aproximadamente unos diez litros, provocando una terrible sensación de ahogo, produciéndose en la mayoría de las ocasiones la explosión del estómago.

Ø Método de la Toalla Mojada: es un método moderno de tortura, basado en otros más antiguos como el método de la toca, y consiste en colocar una toalla sobre la boca y la nariz de la víctima, después se vierte agua sobre la toalla provocándole la asfixia momentánea. La sensación de ahogo es terrible; pero si se hacía bien, era un método que no dejaba marcas, por lo que el reo, no podía en ningún momento demostrar que había sido torturado. A partir del siglo XX, este método ha sido usado por los ejércitos y por ciertos cuerpos de policía secreta y paramilitar, que se han dedicado a reprimir tendencias políticas contrarias al régimen establecido en aquellos países. Como ejemplo, podemos decir que ha sido un método muy extendido entre las dictaduras sudamericanas, aparentando de este modo normalidad en sus actuaciones.



Ø Toro de Falaris: consistía en meter a los herejes dentro de una esfinge de bronce o hierro con forma de toro, quemándolos vivos. Esto divertía especialmente a los espectadores, ya que los alaridos de las víctimas se podían escuchar a través de la boca del toro, asemejándose a los mugidos de dicho animal.


Ø La Cuna: Esta se podría considerar una forma evolucionada de la cuna de Judas. Se obligaba a la víctima a sentarse sobre una cuña de metal extremadamente afilada, el peso del cuerpo unido al de las cadenas y bolas pesadas que se le unían a los tobillos causaban que se fuera clavando el metal en el cuerpo hasta que causaba la muerte, normalmente por desangramiento aunque en algunos casos si el cuerpo se torcía podía incluso amputar una extremidad.


Ø Gota a Gota: Los elementos naturales, también se han utilizado para torturar en distintos tiempos de la humanidad. El gota a gota, era un método de tortura basado en el agua, fue muy utilizado durante la Edad Media, y se usaba fundamentalmente para arrancar la confesión o información a la víctima. Era una tortura larga, en la que el torturador no tenía prisa ninguna y lo único que tenía que hacer, era esperar a que la víctima se viniera abajo. Consistía en amarrar al reo a un poste o a la pared, atarlo fuertemente de pies, manos, cuello y frente; colocándose la cabeza debajo de un caño o grifo que dejaba derramar una gota a un ritmo continuado. Esto provocaba un estado de locura además de terminar erosionando el hueso del cráneo hasta producir la muerte.

Ø Empalamiento: Una enorme estaca perforaba y atravesaba el cuerpo de un extremo al otro, se solía perforar al sentenciado por el ano hasta que la estaca salía por la boca. Normalmente en este proceso se solía morir pero se daban casos en los que se sobrevivía al sufrimiento durante casi un día. El empalamiento siempre se realizaba en público y solían dejar el cadáver a la intemperie para alimentar a los animales carroñeros y servir como escarmiento para el resto de la población.


Ø Rompiendo con la rueda: A la víctima normalmente desnuda se le ataban las articulaciones al suelo, se fijaban por medio de unas maderas y se le iban destrozando los huesos de estas uno por uno con la brutal rueda de hierro, cuando todos los huesos eran papilla únicamente mantenida por la carne y la piel que los envolvía se le ataba a la rueda para ser expuesto a la muchedumbre, durante días se sobrevivía entre grandes dolores.


Ø El machacador de cabezas: Fue un utensilio en el cual introducían la cabeza de la victima y mediante un rodamiento apretaban la cabeza por arriba, mientras que por abajo estaba el tope con la barbilla. Los dientes estallaban o se iban clavando en los huesos de la mandíbula, los ojos se salían de sus cuencas debido a la presión cuando el cráneo se rompía y finalmente podía incluso salirse el cerebro por los oídos.