miércoles, 1 de abril de 2015




Sobre Gubernamentalidad y realpolitik, una 

aproximación

a Foucault desde el realismo político de José 

Colmenares


María Eugenia Cisneros Araujo




En tiempos de crisis, se instala una tendencia en la que la repetición de las ideas se convierte en moda. Pero también, en las épocas de dilemas aparecen libros que despiertan la imaginación y la reflexión de los lectores, análisis que ofrecen nuevas categorías y alternativas para elucidar los tiempos que nos tocan vivir. Esta cualidad la tiene la obra Gubernamentalidad y realpolitik, una aproximación a Foucault desde el realismo político, escrito por el Profesor José Colmenares. Este trabajo es una guía para nuestra peregrinación por los inextricables caminos de la filosofía política.
José Colmenares, profesor, filósofo, orador, recitador de poemas, apasionado de la salsa, el dominó y el ajedrez, y excelente librero andante, nos presenta un texto que apenas al leer el título llama nuestra atención, la interrogante que nos asalta es la siguiente: ¿qué relación existe entre gubernamentalidad, realpolitik y realismo político en el pensamiento de Foucault?, ¿qué persigue mostrar el autor de este libro? La curiosidad se apodera de nosotros, tomamos el ejemplar, lo abrimos y al azar elegimos alguna página para dar una leída rápida, suficiente para quedar atrapado y comprar el texto para devorarlo por completo en algún sitio que nos sea placentero. Encontramos en estas líneas una tesis novedosa: una interpretación del pensamiento de Foucault desde la filosofía para desvelar mediante una hermenéutica política la noción de realismo político que plantea el pensador francés, a partir de la influencia que ha tenido de Maquiavelo. Una postura atrevida porque ubica a Foucault en la corriente del realismo político generada por el florentino, a pesar del esfuerzo del propio filósofo francés por alejarse de esa postura.
Magistralmente, el Prof. Colmenares, logra sobre el lector el efecto de la expectativa. Se trata de una invitación a vivir la aventura del pensamiento y la reflexión filosófica con el fin de resemantizar el pensamiento de Foucault. El libro consta de tres capítulos:en el primero, titulado “El realismo político: un modelo de filosofía y teoría política”, el autor con una prosa sencilla realiza un desarrollo de la significación histórica de las tradición realista desde Tucídides hasta nuestros días que servirá para la comprensión de la realpolitik. Luego analiza, alguno de los elementos esenciales del realismo político como: la concepción pesimista de la naturaleza humana, la persistencia del conflicto, la centralidad del equilibrio del poder, la autonomía de la política, entre otros. En el segundo capítulo, denominado “Gubernamentalidad y realpolitik en el pensamiento de Foucault”, el autor desarrolla minuciosamente los tres sentidos que Foucaultle atribuye a la gubernamentalidad. Estos son: 1) El saber de la gubernamentalidad reside en la economía política y sus instrumentos son los dispositivos de seguridad; 2) la gubernamentalidad es la tendencia hacia la preeminencia del tipo de poder que podemos llamar gobierno sobre todos los demás; 3) La gubernamentalidad es el resultado del proceso en virtud del cual el Estado de justicia de la edad media, convertido en Estado administrativo durante los siglos XV y XVI, se gubernamentalizó poco a poco. Estos tres sentidos representan el paso de un arte de gobernar hacia una ciencia política que muestran cómo la gubernamentalidad y la razón de estado sirven como categorías relevantes para comprender la realpolitik.En el tercer capítulo, designado “Foucault y el realismo político”, el escritor con una argumentación coherente muestra cómo Foucault se vincula con Maquiavelo mediante la realpolitik, el poder y la razón de Estado. Aquí se destaca que la concepción de política de Foucault responde a los planteamientos del poder de la política del poder que son propios del realismo político. Se explica cómo el filósofo francés desplaza los problemas de la microfísica del poder a los de la macrofísica del poder. Entonces, la afirmación del Prof. Colmenares es contundente: Michel Foucault es un pensador de la política desde el realismo político siguiendo el camino labrado por Tucídides y Maquiavelo de presentar el mundo cotidiano de la política: miserias, logros y afanes.
Foucault renueva las nociones de macrofísica del poder, realismo político y la gubernamentalidad. En primer lugar, libera la filosofía política del compromiso normativo; y, ensegundo lugar, establece que las correlaciones de poder utilizan el derecho para imponer su verdad y ésta es una condición para el ejercicio del poder. A partir de esta interpretación, el filósofo francés inspirado por la tradición histórica de la realpolitik, desarrolla las concepciones de la razón de estado, el arte de gobierno, la política y de la realpolitik. De lo que se trata, según el autor, es que en el pensamiento de Foucault se pasa de un arte de gobernar hacia una tecnología política que es la gubernamentalidad. La gubernamentalidad integra el desplazamiento de una sociedad de soberanía por una disciplinaria; una disciplinaria por una de gobierno, lo que denomina el pensador francés “un gobierno como gobierno de la población”. De este modo, la clave hermenéutica se encuentra en el arte de gobernar, entendida como la razón gubernamental que comprende el poder y la resistencia que lo adversa.
La tesis del Prof. Colmenares es contundente: Foucault tiene una influencia marcada de Maquiavelo. En la concepción política del filósofo francés hay una reelaboración del realismo político donde la razón de estado aparece vinculada al arte de gobernar. Dicho de otro modo, Foucault piensa sobre el Estado y la razón de Estado a partir del arte de gobernar. La lectura del libro despierta en el lector varias preguntas, entre ellas: Si Foucault actualiza la noción de realismo político ¿cómo afecta esto a la ética?, ¿Se podría pensar que así como Maquiavelo separa el ámbito político de la ética, Foucault también las distancia? De ser así ¿se podría hablar de una ética en Foucault? Algunas interpretaciones sostienen que Foucault busca una ética que dignifique un espacio de libertad concreta donde la transformación de sí sea cierta. La libertad, un cambio de vida mediante la acción y la innovación subjetiva. Otras visiones, señalan que en el pensamiento del filósofo francés no hay una ética. Entonces a partir de la revalorización del realismo político según Foucault ¿la ética y la política están vinculadas? O por el contrario ¿están separadas?

Es una lectura fascinante que alimenta el deseo de no querer llegar a la última página. Pero cuando sucede, quedamos ávidos de más lectura, emocionados de una prosa exquisita que deleita el pensamiento.